Capacitar sin diagnosticar
Contratar un taller de liderazgo, comunicación o trabajo en equipo sin identificar primero la necesidad real puede llevar a invertir tiempo y presupuesto en el problema equivocado.
En Magnata diseñamos programas de capacitación a partir de las necesidades reales de tu empresa. Medimos qué aprendieron las personas, evaluamos si aplican lo aprendido en su puesto de trabajo y te entregamos resultados documentados para tomar mejores decisiones.
Trabajamos con el modelo de evaluación de Kirkpatrick para ir más allá de la asistencia y la satisfacción de los participantes.
No se trata de hacer más capacitaciones. Se trata de conseguir que la formación genere cambios observables en tu equipo.
Hablar con un consultorConversación inicial sin costo y sin compromiso. Habla directamente con el psicólogo que diseña el programa.
Una jornada puede tener buena asistencia, participantes satisfechos y un facilitador excelente. Pero si semanas después el equipo sigue cometiendo los mismos errores, el resultado es difícil de justificar.
Contratar un taller de liderazgo, comunicación o trabajo en equipo sin identificar primero la necesidad real puede llevar a invertir tiempo y presupuesto en el problema equivocado.
Las personas salen motivadas de la sesión, pero regresan a sus rutinas. Sin seguimiento, oportunidades de práctica y condiciones para aplicar lo aprendido, los hábitos anteriores terminan imponiéndose.
Si no existe una medición inicial ni un seguimiento posterior, es difícil saber qué cambió, qué debe reforzarse y cómo justificar la inversión ante la dirección.
En Magnata empezamos por identificar la brecha y definimos desde el inicio cómo evaluaremos el avance.
Conoce nuestro método de evaluación →Utilizamos el modelo Kirkpatrick para evaluar diferentes dimensiones del proceso. El alcance y los tiempos de cada medición se acuerdan según los objetivos del programa.
¿Cómo valoraron la formación?
Evaluamos la pertinencia del contenido, la claridad de las sesiones y la utilidad percibida por los participantes.
Momento: al finalizar cada jornada.¿Qué conocimientos o habilidades desarrollaron?
Comparamos los resultados de las evaluaciones con una línea base definida antes de iniciar la formación, utilizando instrumentos adecuados a las competencias trabajadas.
Momento: según el diseño del programa.¿Están aplicando lo aprendido?
Evaluamos si las competencias trabajadas se reflejan en el puesto de trabajo. Para ello, definimos mecanismos de seguimiento y recogemos información sobre la transferencia del aprendizaje.
Seguimiento de referencia: 90 días después de la formación, según el programa acordado.¿Qué efecto tuvo en el negocio?
Cuando los datos y las condiciones lo permiten, analizamos la relación entre la formación y los indicadores organizacionales definidos: productividad, desempeño, servicio o rotación, entre otros.
Seguimiento adicional: según el ciclo de negocio y los indicadores acordados.Una precisión importante: medir resultados de negocio exige más que impartir una capacitación. Por eso definimos previamente los indicadores, las fuentes de información y el alcance del seguimiento. Así evitamos atribuirle a la formación cambios que también pueden depender de otros factores.
Identificamos las brechas que afectan al equipo y definimos qué necesitamos medir antes de empezar. Podemos utilizar diagnósticos existentes de clima o cultura como insumo y complementarlos con entrevistas a líderes y equipos clave cuando sea necesario.
Entregable: informe de diagnóstico, necesidades priorizadas y línea base acordada.
Diseñamos el programa según las competencias que necesitan desarrollarse, el contexto de la empresa y los resultados esperados. Definimos contenidos, metodología, duración, modalidad e instrumentos de evaluación.
Entregable: propuesta de formación con objetivos, metodología y criterios de evaluación.
Desarrollamos talleres y sesiones con metodologías experienciales, ejercicios prácticos y situaciones relacionadas con el trabajo cotidiano. Evaluamos la reacción y el aprendizaje de acuerdo con el alcance definido.
Entregable: jornadas de formación y resultados de las evaluaciones contempladas en el programa.
En el plazo acordado, evaluamos la transferencia al puesto de trabajo, analizamos los resultados y formulamos recomendaciones para sostener o reforzar los cambios.
Entregable: informe ejecutivo con hallazgos, comparación con la línea base y recomendaciones.
El seguimiento de resultados del negocio se define de manera independiente cuando requiere un periodo adicional o información que administra la empresa.
No solo recibes jornadas de capacitación, recibes un proceso con objetivos, criterios de evaluación y entregables definidos.
Diagnóstico de necesidades de formación.
Identificación y priorización de brechas.
Línea base para evaluar el avance.
Programa de capacitación diseñado para tu contexto.
Evaluación de reacción y aprendizaje según el alcance contratado.
Seguimiento de la aplicación en el puesto de trabajo, cuando esté incluido.
Informe ejecutivo con resultados y recomendaciones.
El alcance, el cronograma y la facturación de cada fase se establecen en la propuesta para que sepas qué incluye el servicio, qué información debe aportar tu empresa y cuándo se entrega cada resultado.
Las competencias se definen a partir del diagnóstico, no de un catálogo predeterminado. Entre las áreas que podemos trabajar están:
Lo que más nos preguntan las empresas antes de iniciar un programa de capacitación. Si tu duda no está aquí, te la resolvemos directamente.
Definimos objetivos y una línea base antes de iniciar. Después evaluamos el aprendizaje y, cuando está incluido en el programa, hacemos seguimiento a la aplicación de las competencias en el puesto de trabajo. Los resultados se documentan en los informes acordados.
Depende de las brechas identificadas, el número de participantes, las competencias por desarrollar y el alcance del seguimiento. La propuesta establece las fases, las jornadas y las fechas de evaluación.
La modalidad se define según los objetivos, las características del equipo y las necesidades de la empresa. Podemos evaluar contigo qué formato resulta más adecuado para el programa.
Necesitamos conocer el contexto del equipo, los objetivos del negocio y las necesidades de formación. Según el alcance, también podemos requerir la participación de líderes, información de referencia y acceso a los indicadores acordados para evaluar los resultados.
Podemos evaluar solicitudes puntuales. Sin embargo, si el objetivo es demostrar cambios en el aprendizaje o en el comportamiento, recomendamos definir al menos los objetivos y los criterios de evaluación antes de la sesión.
Conversemos sobre los retos de tu equipo, las brechas que quieres cerrar y la manera de evaluar los resultados.
En una conversación inicial sin costo y sin compromiso, revisaremos tu necesidad y te diremos con franqueza si un programa de formación es la solución adecuada.
Agendar una conversación con un consultorCuéntanos qué está pasando en tu equipo. Te responderemos en menos de 24 horas.